Matemáticas educativas
ALICANTE Y LOS POLIEDROS


Alicante como "capital" de los poliedros

José Antonio Mora idea un innovador método para comprender las matemáticas y la geometría de una forma amena.

MARTÍN SANZ. Alicante.

El paisaje urbano de Alicante está plagado de poliedros. La Estrella Varada de Eusebio Sempere entre las calles Óscar Esplá y Maisonnave. La pieza Seccions Aurees en la Avenida de Denia. Las fuentes de la plaza de San Blas ejecutadas por Miguel Ángel Cano y Adrián Carrillo. El conjunto de Ismael Ferrer en el cruce de la Gran Vía y México. El Museo Universidad de Alicante en el Campus de San Vicente. La estructura piramidal que sostiene el Puente Rojo. La cubierta del Pabellón de Tecnificación. La Iglesia de Santiago en La Albufereta. O el más alto de todos, el omnipoliedro que corona el Monte Tossal.

Poliedro del Tossal El profesor José Antonio Mora pensó que construir un poliedro en el centro donde por aquel entonces impartía clase sería una buena manera de conmemorar desde Alicante el "Año Mundial de las Matemáticas". Se llevó a cabo en el IES Leonardo Da Vinci y, una vez construido, se ofertó al Ayuntamiento de Alicante. El consistorio aceptó y a través de un convenio firmado con la Sociedad de Matemática de la Comunidad Valenciana Al Khwarizmi, se llevó a cabo la instalación de un omnipoliedro en la cumbre del Castillo de San Fernando. "La idea encajaba porque el Monte Tossal es un parque temático con múltiples actividades educativas y espacios abiertos para los alumnos", señala Mora. La figura geométrica cumpliría así una doble función estética y didáctica desde su implantación el año pasado.

De aquí al verano, treinta grupos de niños de quince centros docentes alicantinos visitarán el Omnipoliedro para demostrar que ni las matemáticas ni la geometría son una paliza. Un equipo de monitores especialmente formados para esta función asesoran a alumnos y profesores para aprender a montar y desmontar la pieza. "La respuesta hasta el momento ha sido muy positiva y la afluencia de alumnos a las pistas de patinaje del Monte Tossal es constante", afirma Mora. "Lo cierto es que los chavales se sorprenden cuando salen de excursión en la clase de matemáticas. Luego es motivo de un trabajo en grupo, cambian impresiones, discuten sobre la manera de construir el poliedro y hablan entre ellos".

Con este fin, la Concejalía de Educación del Ayuntamiento ha puesto en funcionamiento la guía Un omnipoliedro para el Monte Tossal, escrita por Mora. Con un evidente carácter didáctico, el autor estructura el volumen en cuatro partes. En la primera se explican las conexiones de los poliedros con áreas como la filosofía, las nuevas tecnologías o la arquitectura. Un recorrido por los poliedros que pueblan Alicante es el modus operandi de la segunda fase. La explicación de cómo se realiza esta figura geométrica ocupa la tercera etapa y las propuestas de problemas, la cuarta.

Mora no duda, "¿las matemáticas un rollo? En absoluto. Algunos nos pasamos pero que muy bien"

EL MUNDO, 6 de Marzo de 2001