
M. ALARCÓN. Elche
Los consumidores deciden a la hora de comprar un coche u otro y sin saberlo
entre alrededor de 500 variables distintas que influyen de alguna manera en el
diseño final que adopta el vehículo. Desde el confort de los asientos, hasta el
consumo, el precio, el espacio interior o el color de los elementos todo se reduce
finalmente a números (a variables) y así lo considera la multinacional francesa
Renault, que hace algunos meses planteó un concurso matemático para que los
científicos le resolvieran cómo simplificar este complejo cálculo y poder
pasar de una integral múltiple a una integral simple. Entre los laboratorios
de Matemáticas que se presentaron se encontraba "Medimat", adscrito a la
Universidad Pierre y Marie Courie, del Distrito vI de París, con una solución
que proponía -a través de una fórmula matemática- el profesor Gaspar Mora, que
da clases en la Universidad de Alicante y es director del centro asociado de
la UNED de Elche.
El premio ha sido para él por delante de las tesis mantenidas por equipos americanos, franceses o alemanes. Él ha conseguido resolver el problema planteado y ya lo ha presentado a los responsables de Renault en la capital gala. Además, su trabajo va a ser publicado en una prestigiosa revista científica americana y ya se conoce popularmente como "sistema jersey".
"Los científicos -asegura Gaspar Mora- trabajan a ciegas. Muchas de las facetas de la tecnología punta que conocemos se realizan en unas condiciones pésimas y es aquí donde han vuelto a entrar las matemáticas como ciencia, lo que supone un ahorro tremendo en costes. Desde principios de siglo y hasta los años 60 (las matemáticas) eran una especie de juego de ajedrez o especulativo, que servía para mucho más, pero desde los años 70 y 80 han vuelto a sus orígenes y a resolver grandes problemas de la ciencia".
La solución final del profesor Mora consiste en una fórmula matemática para la reducción de las variables y en un método para "engañar" a los ordenadores y que puedan trabajar con muchas variables, lo que supone un paso cualitativo en la investigación de este campo que permitirá optimizar recursos, servirá a los técnicos de investigación de Renault para acercarse al coche ideal y, de este modo, aumentar la competitividad de la multinacional gala en un sector industrial de enorme complejidad, que ha experimentado un enorme salto con la llegada de los coches asiáticos.
"Difícilmente se va a poder mejorar los sistemas de carburación, pues este es un terreno completamente explotado y en el que se sabe que el futuro pasa por los coches eléctricos, para los trayectos cortos, y los de hidrógeno, para los largos, cuando se abaraten los costes que supone la descomposición del agua en hidrógeno y oxígeno. El resto de variables y la interrelación entre ellas, el cómo influyen unas en otras para el diseño final del vehículo, es lo que ahora preocupa a las grandes marcas y esto es un objeto eminentemente científico", apunta Gaspar Mora.








