
Encontrar matemáticos importantes en el siglo VI es francamente difícil en el mundo occidental. Por tanto se ha considerado interesante hacer una primera incursión por la matemática china de esta época. El budismo llega a china bajo la dinastía de origen turco Wei. Del año 386 hasta el año 581 supuso un gran desarrollo artístico y científico.

En una fecha incierta, en la "Herencia de notas sobre el arte de los números" de Siu Yo - comentada por Tchen Luan entre los siglos III y finales del siglo VI - se encuentra una descripción de una nueva notación de los números que dará nacimiento al ábaco con bolas. Esta notación se presenta de dos formas.
La primera consiste en una posta o cuadro con diversos cordones paralelos,
en cada uno de los cuales están cosidas 5 bolas; la última de estas es de color
distinto a la de las otras y representa cinco unidades, así pués, en cada
cordón puede encontrarse una cifra del 0 al 9.
La segunda forma es un cuadro con 9 líneas paralelas, con cordones perpendiculares a dichas lineas; en cada cordón está cosida una única bola, cuya posición en el punto en que se cruza con el cordón con una línea dada, indica la cifra que la bola representa. La siguiente figura muestra el número 5832 escrito en ambas formas.
De la misma época data el "Clásico de los cálculos de las cinco administraciones", mero manual práctico que no rebasa el nivel de las cuatro operaciones.
Alrededor del año 500 hay que datar el "Clásico de los cálculos" de Tchan Kieu-Ts'ien, el cual indica por primera vez el procedimiento de división de fracciones consistente en multiplicar el dividendo por la inversa de la fracción divisor. En este texto se encuentran también soluciones de problemas de series aritméticas y geométricas planteadas para el trabajo de los tejedores.
Todavía aplicados a estos problemas, esos cálculos conservan su propia terminología textil: el número de términos es el número de días de trabajo; la razón aritmética es el aumento diario y el primer término es el número tejido el primer día, etc.
Sólo a finales del siglo III se generaliza el uso del ábaco con bolas; el abandono del cálculo con junquillos oscurece desde este momento las obras matemáticas de los siglos anteriores.
En esta época, Tsu Ch'ung-Chich consideró como inexacto el valor de pi dado por Arquímedes de 22/7 y dio el valor 355/113 que no fue mejorado hasta el siglo XV. Incluso dio una aproximación por exceso (3,1415927) y otra por defecto (3,1415926).








